Terapia Espiral / Parte 1

Aventuras Argentinas en Canarialandia

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Vibonika escribe:

Otrx Terapeuta del Más Común de los Sentidos

Me despierto a las 4 de la mañana, lloro a grito pelado, llanto de muerte, se me viene su cara. “Mira, tu problema es que eres un poco cabezota, y rechazas todo lo que digo”. Me ahogo, el abismo está cerca. Se me va la vida intentando decirle a médicas y terapeutas de surtido completo lo que no soy; me hacen que les refute cada daga. Ellas ven esto como un capricho; o como un trastorno de personalidad rebelde…quién sabe lo que real-realmente piensan. A quién le importa de todas formas. Pero cuando se trata de mi dolor demoledor, mi verdad está en mis zapatos no en los cuentos de este terapeuta…sobre yo-yomisma.

No vine acá para pedirte consejos de vida a mitad de camino, tu tercera posición como lo bueno, sensato, lo que fluye, lo que funciona-para-la-mayoría; ni para que me des otro pseudo-diagnóstico: “Tu enfermedad representa tu bloqueo emocional; es evidente que estás sufriendo de una depresión. Tú te has causado esto”. Todo lo que me dijiste, cada oración
bajo tu propia lente, un espejito rebotón negro profundo para que la sesión de ayer se ahogue en la cloaca de mi tripa.

Cada oración que me quedé a medias, cada una reventada por tus conclusiones sobre mis elecciones de vida. Esta era la segunda vez que nos veíamos para una sesión individual y basaste tus consejos en mis frases incompletas — todavía soy una extraña, ¿te acordás? ¿cómo carajo podés esperar estar en lo cierto sobre mi?

Tu imposición semántica me aplasta. Ya te dije que me cuesta encontrar las palabras, no me exijas, no me restrinjas. Estoy en mi derecho de no traerte los papeles.

Una vez más, mi personalidad se ve juzgada según lo que me sale en un análisis de sangre…
o lo que no sale…

y yo me doy cuenta que de que ya soy transparente al 40%.

Otre Terapeuta del Amor Cortés

Me puso bajo cantidades de estrés suicida. “Pobre gurú, no se da cuenta. Eres muy intolerante, mi niña. Es tu ego, es demasiado inmenso”, lo escucho en las voces y quiero romperlo todo, cada vez. Los caballos del apocalipsis galopan por la Pampa incendiada de mi tripa. Reviento la guitarra contra el espejo. Donita Sparks se convierte en mi heroína del tampón.

Y entonces me pregunto y me-re-pregunto ¿por qué les doy tanto poder a estxs terapeutas?

Fallo al no darme cuenta de que este poder no es mío y, por lo tanto, no se lo puedo dar a nadie; es un poder que primero me fue robado, y que ahora se me impone desde afuera y desde arriba. Sin embargo mis respuestas elocuentes se atascan en mi laringe hinchada. Mi corazón se cierra y me quedo sin lágrimas.

La paciencia es mi prueba es tu prueba.

Otra vez, mi vida definida por lo que diga un papel. Es una farsa. Sos vos y gente como vos que pican en mi dolor; pican y pican hasta que desatan la profundidad reptante de mi sombra crónica y mi estado presente. Esto es algo irresponsable desde el punto de vista ético para cualquier profesional de la salud — poner a prueba la resistencia emocional de las personas — ¿Nadie nunca te enseñó a protegerla? ¿Nadie te enseñó que un poco de sensibilidad viene muy bien a la gente que sufre dolor crónico, ya que ellxs no pueden resistir lo mismo que vos? ¿Por qué es tan difícil de entender? (y vos que tenés: pacientes o clientes?, me pregunto)

Nunca me enseñaron técnicas para protegerme de tus preguntas insidiosas; me hicieron obedecer; pero elijo volver, plantarme acá una vez más para recordarte de tu falsa cara sonriente. “Si mi hermano hubiese venido en lugar mío, a él tampoco lo habrías dejado hablar, pero por lo menos lo habrías mandado a hacerse un electro al primer signo de fatiga o falta de aire,” quiero verbalizar cada vez, pero en lugar de que me manden un electrocardiograma y una recomendación para ver un cardiólogo y que me hagan más pruebas, obtengo tu cara amoroso-lastimera, y un “tratamiento” que incluye yoga, vitaminas y “seguir trabajando con un terapeuta para resolver todas las cuestiones profundas que yacen en el fondo de lo que a ti te pasa.

Mi sufrimiento mantiene tu flujo de caja.

ESO es lo que me pasa.

— ESTOY EN BLANCO — MUDA — JADEO — ME AHOGO — ME AHOGO — RESPIRO — ME AHOGO — RESPIRO — RESPIRO — SUSURRO — EXHALO — BOSTEZO — BOSTEZO — BOOOOOOSTEEEEZOOO — ZZZ — EFECTO TORRE-DE-PISA — SIN BATERÍA.
20% & me desvanezco.

Eventualmente, reconozco que todxs necesitamos bajar un cambio. Che, chabón, no te conozco de nada, no confío en vos, pensé que eras una de las nuestras, mentiste.

Necesito mi derecho a bajar un cambio. La confianza se gana con tiempo.
“No estoy lista para hablar con vos de esto ahora mismo. Muchas gracias por entenderme.” Cualquier terapeuta medianamente decente puede entender esto. Necesitás ganarte mi confianza primero, en silencio y de forma atenta, leer entre mis líneas, en lugar de empujarme hacia el vacío así de prepo.

Para mi, esta confianza es un tesoro; pero para vos, es mi obligación.

Intenté explicarte aquellos puntos que no describían mi realidad. Me negué a aceptar tu verdad sobre mi, y me llamaste radical — como si fuera un insulto. Me resbala. Lo que en verdad te da urticaria es que yo seré sobras humanas pero mis sentimientos son tan sólidos como el oro escondido en las rocas Andinas, a salvo de tu arma perforadora.

Soy una palmera pigmea, mis raíces se aferran con firmeza a la tierra, es un abrazo de supervivencia contra todos y cada uno de los pronósticos que danza con cada tormenta-Katrina. Defiendo mi esencia de tus intentos de maniobrarme para que siga tus formas más decentes.

Por supuesto, mis tácticas defensivas disparan inevitablemente una reacción en tu mente terapeuta sobre la impropiedad espiritual de la lucha, “aquellos que evolucionan no luchan, fluyen”.

— No.[No es No es No es No.] Si no me hubiera defendido cuando lo necesité, ya estaría muerta hace rato. [¿Qué? ¿Qué mierda querés decir entonces con eso? Por favor elaborá o sentí la rabia.]


En esta era post-post-post-todo que vivimos, es hora ya que cada unx lidiemos con nuestras propias cacas, y vos FINALMENTE admitas que tus ideas y métodos son supremacistas en esencia, aunque prediques el amor y la unidad. Decís que “todos somos maestros” pero luego no dejás que te enseñe nada, porque sólo vos enseñás, al tiempo que censurás todo aquello que es único en mi cosmovisión.

Desde un punto de vista pedagógico, eso se llama un “estilo centrado en el docente”, y se relaciona con las perspectivas más verticalistas y totalitarias de la educación y la transmisión de conocimientos que solía implementarse durante la época en que fuiste vos al colegio.

“Enseñamos en la misma forma en la que nos enseñan”*

es un gran pedacito de sabiduría que recibí de una gran maestra hace casi 15 años — una verdadera docente-mentora que tuve. Ella fue generosa, capacitadora, rigurosa y empoderadora. Nunca me hizo llorar así.

— “Ves? No todos mis recuerdos son tristes. Estoy muy agradecida con muchxs seres. Puedo sacar poder de mi pasado.”

Tratás tanto de decodificarme que te perdés la vista de pájaro:

— Zasssssss!! Ya lo entiendo: VOS TAMPOCO TENÉS IDEA [risitas]

No entendés nada de este entramado más grande de lo que me pasa, lo puedo ver en tu cara; esto que le pasa a mi cuerpo y a mis emociones y a mis sentidos y a mis elecciones de vida y a mi medio ambiente y a mis capacidades mutantes y con ellas aquellas de la gente que es como yo; cuanto más nos negás, más nos vamos a multiplicar. Somos Champiñones. Reishi.Shitake.Maitake.

Pero vos no querés saber nada de eso. Es demasiado raro, demasiado quiero-creer-en-la-conspiración, demasiado nahhhh-me-estás-sanateando.

Asumo que te perdiste las últimas noticias: están publicando avances todas las semanas, ¿qué tal si nos ponemos un poco al día con la lectura?

ESPACIO VACÍO

era tu cara

Cuanta menos idea tenías, más desamparada yo me quedaba.

Me retuerzo en la cama, me ahogo, la almohada es el dolor, me hundo en el colchón. Es mi cueva. Mi tripa anudada me obliga a prometerle que esta será la última vez que la haga pasar por este infierno de terapia.


Otra Terapeuta Ortodoxa

que trató de desarmarme mientras ondeaba sobre el abismo, me empujó un poquito, y aun así, estaba elle tan perdida e insensata: un esclavo de sus propias cadenas del corazón y la mente, su incapacidad de meterse en mi piel; está demasiado dañada, necesitamos arreglarla primero para que sea mínimamente aceptable.

Quiero mostrártelo, dejame explicarte lo que realmente quiero decir antes de que pierda esta batalla dialéctica para siempre. Sentís tu autoridad amenazada por mis preguntas auto-asertivas, y te agobia la naturaleza fragmentada de mi discurso. Mis lágrimas te distraen, te molestan. Hay una molotov emocional viajando desde mi intestino hasta tu cerebro.

Te plantás con metralleta, pasamos a la artillería pesada y lanzás pregunta tras pregunta y mi mente zumba y no puedo parar de llorar. Mi cuerpo ya no aguanta más, ¿no lo ves? o ¿es que ya estoy al 100%? Por qué nadie puede ver las cicatrices que deja este juego? Están por todo mi ser pero tu gran cerebro inflado no te alcanza para darte cuenta.

Ustedes son todxs muy rápidos para concluir las cosas más locas sobre mi, sin una maldita prueba; pero yo debo traer mi expediente médico completo y exponer mi vida a todo el mundo. Se me requiere PROBAR que NO SOY lo que ustedes dicen que soy.

Lo peor de todo esto, es que vos no necesitás hacer nada: tus propias creencias auto-complacientes y tu privilegio tipo casta ya te habrán absuelto de que sientas los efectos de vos sobre mi. O en otras palabras, dinánima de poder y complejo de superioridad todo en 1, deberías mirártelo.

Me convierto en una fantasma mutante vengativa y quiero perseguirte en la noche.

[Fin de la Parte 1]


PD: Si sos terapeuta y te enojaste en alguna parte de este texto, o si tuviste algún tipo de sentimientos negativos hacia mi persona, por favor no te la descargues conmigo, o con Otrxs como yo. Te sugeriría humildemente que chequees tus detonantes y trabajes en tus emociones, para que así puedas brindar un cuidado más Compasivo la próxima vez.

Estas sesiones de terapia noqueadoras tienden a hacer que la recuperación sea más difícil cada vez; por favor sé más respetuosx con el deseo de una mxjer de preservar su dignidad y su salud, y dejá que elle establezca el ritmo y la profundidad de su propia terapia. No te impongas sobre ella; defendé su libertad en vez. Debería ser un derecho básico.

Como docente, te ruego por favor INVESTIGÁ, expandí tu mente, chequeá los hechos. Aprender nuevas perspectivas te enriquece como profesional y como persona, no te sientes a empollar en tu título y a hacer caja.

Y finalmente, POR FAVOR PARÁ de ningunear a las Mxjeres. Podés salvar muchas vidas: Lxs profesionales de la salud necesitan comenzar a tratarnos de forma más inclusiva, y así ayudar a reducir la tasa de suicidio entre la gente con Encefalomielitis Miálgica / Síndrome de Fatiga Crónica (ENMI/SFC), Depresión, Fibromialgia y otras mal llamadas “enfermedades de mujeres invisibles”. Tendremos así más chances de resolver nuestras situaciones ya de por sí complejas. 
Gracias y buen día.

 **Mucha gratitud a la Profesora Analía K. por la frase.

para más información sobre el arte que publicamos, por favor contacta con invisible@gut.media
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